Las alergias, antes consideradas una molestia marginal, son hoy un problema de salud importante. En los últimos 30 años, la frecuencia de las alergias ha aumentado considerablemente, afectando a cerca del 30 % de la población española, es decir, aproximadamente 14 millones de personas. Este aumento está principalmente relacionado con cambios ambientales, nutricionales y microbiológicos. Frente a esta explosión, los tratamientos farmacológicos tradicionales se vuelven cada vez menos efectivos.
Descubre en este artículo las razones de este aumento de las alergias, los mecanismos del cuerpo involucrados en las reacciones alérgicas y cómo la micronutrición puede ser una alternativa prometedora para aliviar los síntomas alérgicos.
El aumento de las alergias puede explicarse por una alteración en la regulación inmunitaria, que ha evolucionado paralelamente al incremento de las enfermedades autoinmunes e inflamatorias.
Esta desregulación se debe en gran parte a alteraciones en el microbiota intestinal, esencial para el equilibrio del sistema inmunitario. De hecho, la diversidad del microbiota juega un papel clave en la modulación de las respuestas inmunitarias. Los desequilibrios del microbiota pueden favorecer el desarrollo de alergias. Además, factores ambientales y nutricionales agravan este problema. La exposición moderna a entornos "sobreprotegidos" y el uso excesivo de antibióticos también pueden contribuir a alterar la flora intestinal, haciendo que el sistema inmunitario sea más vulnerable a las alergias.
A su vez, la contaminación del aire, la exposición al tabaco, productos químicos y la industrialización generan inflamaciones crónicas, exacerbando la susceptibilidad genética y haciendo que la respuesta inmunitaria sea más reactiva frente a los alérgenos.
Las alergias son enfermedades de hipersensibilidad, en las que el sistema inmunitario reacciona de manera exagerada a un alérgeno que normalmente es inofensivo. Una reacción inmunitaria mal regulada, que involucra la producción de inmunoglobulinas IgE, provoca la aparición de los síntomas característicos de las alergias.
Los síntomas alérgicos varían según el individuo y el tipo de alergia, pero los más comunes incluyen:
Los principales alérgenos incluyen los alimentos (especialmente mariscos, huevos, leche, cereales, incluyendo el gluten...), medicamentos, particularmente los antibióticos, productos químicos, picaduras de insectos y alérgenos aéreos como el polen. Los alérgenos de contacto, como los presentes en los cosméticos, también son comunes.
La reacción alérgica se desarrolla en dos fases distintas: sensibilización y reacción en cadena.
En el primer contacto con un alérgeno, los macrófagos (células inmunitarias) presentan el alérgeno a los linfocitos T (Th2), lo que desencadena la producción de citoquinas. Estas citoquinas activan a los linfocitos B, que producen IgE específicas para ese alérgeno. Estas IgE se unen a los mastocitos, preparándolos para reaccionar en un segundo contacto con el alérgeno.
En el segundo contacto con el alérgeno, las IgE unidas a los mastocitos se unen directamente al alérgeno, provocando la degranulación de los mastocitos y la liberación de mediadores inflamatorios, como la histamina. Esta liberación provoca una respuesta inflamatoria que puede volverse crónica si los contactos con el alérgeno se repiten.
La histamina es un mediador clave en la reacción alérgica, desempeñando un papel en la secreción de ácido gástrico, la respuesta inflamatoria y la transmisión nerviosa. Se sintetiza a partir de la histidina, un aminoácido, y se metaboliza mediante la enzima diamina oxidasa (DAO).
Una deficiencia de DAO puede llevar a la acumulación de histamina en el organismo, exacerbando los síntomas alérgicos, especialmente en aquellos que sufren alergias alimentarias. Además, el microbiota intestinal juega un papel crucial en la degradación de la histamina, lo que explica por qué algunas personas son más sensibles a las alergias alimentarias que otras.
Los tratamientos farmacológicos tradicionales, como los antihistamínicos o la cortisona, se utilizan comúnmente para aliviar los síntomas de las alergias, pero no actúan sobre la causa subyacente de la enfermedad.
Los antihistamínicos bloquean la unión de la histamina a sus receptores, pero no resuelven los desequilibrios inmunitarios responsables de las alergias. Además, los corticosteroides pueden tener efectos secundarios a largo plazo, y su eficacia disminuye con el uso prolongado.
Últimamente, también se ha observado que los medicamentos son cada vez menos eficaces para aliviar las alergias.
La micronutrición puede ofrecer un apoyo interesante para ayudar a gestionar los síntomas alérgicos, especialmente cuando se aborda desde dos enfoques complementarios: preparar al organismo durante los periodos de exposición a alérgenos y actuar en los momentos en los que las molestias ya están presentes.
Entre los ingredientes más estudiados en este ámbito se encuentra la quercetina, un flavonoide de origen vegetal conocido por sus propiedades antioxidantes y su papel en los procesos inflamatorios.
Sin embargo, su absorción puede ser limitada cuando se aporta a través de la alimentación. Por ello, se han desarrollado formas que mejoran su biodisponibilidad, como la tecnología fitosoma (QUERCEFIT®), que favorece su absorción.
En este contexto, QUERCETINE COMPLEX aporta quercetina en forma altamente biodisponible, combinada con otros flavonoides y vitamina C, lo que lo convierte en una opción adecuada como apoyo de base durante la temporada de alergias.
Cuando los síntomas ya han aparecido, como estornudos, congestión o picor, el objetivo es ayudar a aliviar las molestias de forma rápida. Para estos momentos, soluciones específicas como POLIMUNE, formulado a base de extractos vegetales, quercetina, vitamina C y manganeso, están orientadas a contribuir al alivio de las molestias asociadas a las alergias estacionales y al apoyo del sistema inmunitario.
De este modo, un enfoque combinado permite acompañar al organismo tanto de forma continuada durante la temporada de alergias como en los episodios puntuales en los que los síntomas se intensifican.
Referencias: H1N1 y Alergias: Revisión de la Epidemiología. Inserm, 2022